Spiritual Growth Hacker y Econóloga

Qué es Iterar, interesante concepto de la metodología Lean Startup

¿Qué es iterar dentro de la metodología lean startup? ¿Por qué es interesante iterar? ¿en qué nos beneficia?

¿Qué es iterar? me preguntan cuando uso este término en entornos no relacionados con la metodología «Lean Startup».

Hubo un tiempo en que yo también lo hice, pregunté qué quería decir iterar.

Pero no me costó mucho comprender la profundidad del término.

Es como muy orgánico la verdad

Pero la definición que hace el diccionario de lo que es iterar, pues no.

No tiene nada de orgánico.

Fíjate lo que dice: «realizar [cierta acción] varias veces».

Esto es lo que te dice el diccionario.

No suena muy orgánico.
Más bien parece un poco tonto, así explicado.

No es algo que te den ganas de reproducir.

Pero mira, te voy a explicar lo que significa iterar en el entorno «Lean Startup».

Observar qué no está bien adaptado a la situación que estás viviendo en el momento y hacer las modificaciones internas necesarias para estar en la mejor posición posible.

Es decir, testar, observar la eficiencia de lo que hemos implementado, testar la respuesta de sus usuarios, asegurarnos de que estamos cumpliendo con el objetivo al que nos enfocamos.

Redefinir la empresa cada vez que sea necesario.

Porque estar emprendiendo es como ir en barco.
Tienes que estar ajustando el rumbo constantemente, porque el propio proceso de avanzar genera una deriva que hay que corregir.

Por eso tienes que asegurarte de que estás en el rumbo correcto constantemente.

Y si detectas que te saliste, redefines de nuevo el rumbo y te re-diriges hacia allí, hacia tu objetivo.

Interesante ¿verdad?.

¿Y por qué es interesante iterar?

Seguramente ya estás intuyendo la respuesta a esta pregunta.

La voy a desarrollar igualmente, porque me apetece y es interesante revisarlo, aunque ya tengas una idea clara.

Cuando te enfocas en la creación de un nuevo proyecto con la intención de que te rinda económicamente, sueles mimarlo mucho, porque es mucho más que algo que te gusta y te hace ilusión; es algo de lo que va a depender tu calidad de vida.

Y claro, haces lo posible por que vaya bien, obviamente.

Y pues enfocarte en este proceso de testar y redefinir, te ayuda a que tu propuesta para el mercado sea cada vez sea más precisa y coherente.

Y esto la hace también cada vez más atractiva, sin duda.

Además es una orientación que te permite aprender de todas las etapas, porque tu conciencia está participando en todo el proceso.

De hecho cuando lo defines la primera vez, no es más que una hipótesis.

Por un lado es una hipótesis de lo que tu quieres y tienes para ofrecer, y por otro lado es una hipótesis de cómo vas a llegar a tu cliente potencial, es decir, a las personas que necesitan o quieren tu producto, servicio, … ¡tu propuesta!

Y es también una hipótesis de cómo este cliente potencial va a llegar a convertirse en cliente real.

Las primeras acciones se basan siempre en hipótesis que intentamos definir lo más posible con los datos de que podemos disponer.

Haciendo estudios de mercado más o menos complejos para obtener claridad sobre qué plan podemos implementar que sea lo más eficiente y aproximado a lo que nos vamos a encontrar en la práctica.

Pero lo que realmente va a definir el mejor plan será el aprendizaje del proceso si lo enfocamos desde esta metodología que nos permite ir adaptándonos en cada momento del proceso a los datos reales que obtenemos.

Cuantas más hipótesis definas y compruebes en la práctica, más sólidos serán los cimientos que sostienen tu negocio.

Y cada hipótesis que lanzas al campo de pruebas, te permite rediseñar la hipótesis y definir el siguiente paso.

¿A que ahora ya te apetece más ponerte a iterar?

Cuál es el momento apropiado para ponerse a iterar

Aunque ya te lo he explicado, voy a volver a explicar en qué momento es ideal iterar en un proyecto.

Una vez has hecho tu DAFO — que es el estudio de Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas, de tu persona o propuesta de «negocio», tal como explico en el episodio 85 del podcast Vida En Salud— y has estudiado al mercado [=grupos de personas con unas necesidades a cubrir determinadas] al que te vas a dirigir, te toca crear un producto o servicio adaptado a ellos.

Y para crear este producto —o servicio— adaptado a sus necesidades, tendrás que enfocarte en identificar estas necesidades.

Una vez has creado el producto o servicio que crees que va a cubrir sus necesidades, haces un nuevo estudio que te permita tener una mínima certeza de cuál es el «idioma» que ellos hablan y qué canales de comunicación utilizan.

Es decir, conocer qué código de comunicación necesitas para conectar con ese grupo de personas.

Una vez tienes el producto y el «código» comunicativo, creas una estrategia para comunicarte con ellos y hacerles saber qué les ofreces.
porque si no les haces saber que tienes algo que les interesa, vas a tener que esperar a que ellos te encuentren.

Y, la verdad, si vas a esperar a que te encuentren, vas a tener que esperar mucho, porque con el caos que es ahora mismo Internet, va a ser muy difícil.

Así que, créeme, te conviene conocer la vía y el código para comunicarte con ellos.

Bueno, pues cuando ya tienes lo que vas a ofrecer y tienes claro cómo lo vas a ofrecer, lo ofreces tal como has pensado. Siempre poniendo atención a la respuesta que va dando «tu público» y recogiendo esta información con cariño.

Es la fase en la que testas la primera propuesta

Lo más importante es siempre la respuesta de tu público a los comunicados que les lanzas, porque no es una comunicación unidireccional, o al menos no debiera serlo. Tienes que escuchar y dialogar.
Establecer un vínculo orgánico.

Si no lo haces así, ni tu ni ellos lo podréis sostener con alegría y empatía.
Incluso podría llegar a ser un suplicio para ambos la relación si no se respetan estas pautas mínimas de respeto y empatía.

Entonces, cuando tienes todos los datos obtenidos durante el inicio de la relación con tu futuro cliente, revisas tu propuesta inicial, el plan que habías diseñado al principio, y compruebas si, con la nueva información que tienes sigue siendo el plan adecuado.

Es la fase de valoración

Si esta valoración te indica que vas bien, que no puedes mejorar en nada tu «estrategia comunicativa», porque ya es perfecta así, sigues con el plan inicial. Testeando.
Recogiendo nuevos datos, nueva información para volver a valorar hasta que encuentres ese aspecto en que sí puedes mejorar tu relación, o tu producto, o tu servicio, para que se adapte mejor a las necesidades específicas y reales de tu cliente.

Entonces incorporas lo necesario y iteras, das un pequeño, o gran giro al plan inicial.

Espero que te sea de ayuda.

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