2. Chacra Muladhara

Llamado la flor de los 4 pétalos, el Chacra Muladhara es el primero, el más próximo a la tierra de todos los vórtices que animan nuestro sistema energético.

Porque un «chacra», que significa «rueda» en sánscrito, es eso: un vórtice energético que funciona casi como un relé para el sistema, permitiendo re-animar el movimiento de la energía en sus trayectorias ascendente y descendente a lo largo del cuerpo.

El nombre Muladhara viene del sánscrito, significa «raíz que sostiene, que hace de soporte«, y no puede ser más descriptivo de la función que realiza.

Por eso muchas veces nos referimos a este centro energético como Chacra Raíz. Aunque también se utiliza la denominación de Centro Bajo o Primer Chacra.

Se lo representa con una Flor de 4 pétalos, porque su vórtice se despliega en 4 haces, y es el chacra con el menor número de «pétalos» de nuestro sistema energético. Cuanto más arriba está ubicado el chacra, más «pétalos» forma.

En nuestro cuerpo se ubica sobre la zona del periné, o suelo pélvico, «sosteniendo» el cuerpo sobre la tierra e interactuando con esa realidad material.

Y su color es el rojo, porque su frecuencia vibracional es la de este color. (en otra publicación ya te comentaré sobre los diferentes niveles de vibración, cómo se relacionan, y tal).

Una vez presentado formalmente, te quiero comentar sobre este «chacra primero«, brevemente, para que empieces a vislumbrar cómo puedes diferenciarlo y reconocerlo en sus manifestaciones.

Como Chacra raíz lo que hace es conectarte con la realidad de la materia. Esto es: con la tierra que pisas, lo primero. Con la naturaleza que es generada por las dinámicas que en la tierra se dan, y con la percepción de la materia densa, encarnada en tu propio cuerpo, cómo máxima representación de la realidad que esta energía genera, regenera y sostiene.

¿Por qué digo que genera la realidad material?

Porque todo lo que se manifiesta corpóreamente, materialmente, ha sido antes energía y es justamente en este nivel, el que el chacra Raíz en nuestro cuerpo gestiona, en que se termina de concretar la materialización.

Explicándolo de una forma antropomórfica, podríamos describirlo como miembro del equipo encargado de generar, regenerar y sostener la vida material en nuestro planeta. Sólo que, el chacra – o Vórtice – del Centro Bajo, no es un individuo, sino que es parte de un individuo, que eres tu.

Comprender esto nos abre la mente a empezar a vislumbrar que nuestra realidad energética nos convierte en seres multidimensionales, ya que si observamos tan sólo uno de los centros, podemos darnos cuenta de que está gestionando toda una dimensión de las que existen en nuestra realidad. Y puedes empezar a intuir que, seguramente, las otras dimensiones en las que nos desarrollamos y vivimos, las gestionamos con los otros chacras que forman esta parte de nuestro sistema energético.

Así que nuestra percepción de la materia, y la forma en que la percibimos, está directamente relacionada con le chacra Muladhara.

Y uno de los aspectos de la materia con que la integración de este primer chacra nos conecta, es a al cuerpo. A este vehículo tergiversado por la ciencia, que lo describe como una simple máquina, algo mucho menos de lo que es, y no se acercar, tan siquiera, a una pequeña brizna de todo el potencial corporal que somos.

Así que con este panorama paradigmático, la desconexión que tenemos de la realidad corporal es monumental.

Una muy buena forma de reestablecer la conexión con esta dimensión corporal mediante el reconocimiento del chacra Raíz, de conectarte con la realidad corporal y con toda la manifestación material es, precisamente bailar.

Mas no bailar de cualquier manera, pues el baile fluido, «a tu bola», te lleva a explorar siempre terrenos ya conocidos y difícilmente recorrerás los caminos sinápticos que están desconectados.

Porque las conexiones neuronales, que son previas al movimiento del cuerpo y son, además, las que lo producen, tienen sus caminos hechos, tienen su forma de conectar y, ante cualquier estímulo – como sería en este caso la música – reproducen el camino ya conocido para expresar, mediante el movimiento – ya conocido –, la emoción – sentida ya otras veces –, si no de la misma manera, de una muy parecida y en el mismo rango.

Esta es la razón por la cuál, al envejecer, vamos perdiendo rango de movimiento, nos volvemos torpes, rígidos; cual materia inerte.

Esta es la razón de la propuesta del Viaje por los chacras, la de acompañarte a liberarte de las limitaciones que encorsetan tu realidad y te llevan a repetir, una y otra vez, los mismos patrones. Además de proporcionarnos el disfrute que sólo a través del cuerpo podemos obtener.

Y cuando, en una sesión, nos enfocamos en el primero de los chacras, estamos abordando las limitaciones en la dimensión puramente física y nuestra forma de percibir esta dimensión en la que existimos.

Te animo a mantenerte en contacto para conocer las fechas de la próxima dinámica del Centro Muladhara, que da inicio al Viaje por los chacras, rellenando el formulario que encontrarás en este enlace:

Enlace al formulario 😉

En otro artículo te hablaré sobre cómo se forman estos vórtices. Por ahora ya tienes suficiente información, mejor no saturarte y abordarlo poco a poco.

¡Hasta la próxima oportunidad que nos volvamos a encontrar!

Un abrazo grande, ser inquieto en busca de la excelencia del ser.

2 comentarios en «2. Chacra Muladhara»

  1. 🙏🏻🙌 Infinitas Bendiciones y agradecimiento Diana, eres un amor. Cda vez tengo la oportunidad de escuchar tus cosas y me encanta eres brillante. Un fuerte fuerte, abrazo.

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